Proteinas

Propiedades beneficiosas de la carne de pavo

Turkey meat

El pavo es un ave procedente de México que llegó a Europa en el siglo XVI. Su consumo se ha ido incrementando en los últimos años, principalmente por ser rico en proteínas y su bajo contenido en grasas. El pavo es ideal cuando debemos seguir una dieta baja en grasas saturadas y colesterol, así como en dietas infantiles y para las personas con un estómago delicado, ya que es una de las carnes más fáciles de digerir.

Por qué comer pavo

Aunque es una carne similar al pollo, el pavo contiene menos grasas que éste, especialmente la pechuga, que es más magra. De hecho sólo contiene un 1% de grasa, mientras que nos aporta un 25% de proteínas de gran calidad.

Además el pavo se recomienda para aquellas personas con ácido úrico en sangre o quienes padezcan colesterol elevado y deban seguir una dieta apropiada.

Unos cien gramos de pavo nos aporta unas 130 calorías y apenas contiene colesterol. La grasa del pavo encuentra en la piel, por lo que simplemente retirando ésta evitaremos la ingesta de grasa. Y si tenemos problemas de peso o colesterol descartaremos el muslo, ya que es más graso.

El contenido de hierro de la carne de pavo es de fácil absorción, y además es rico en potasio y magnesio. En cuanto a las vitaminas, cabe destacar su contenido en B3 o niacina.

Podemos utilizar el pavo para preparar sopas, ensaladas, guisos o asados. También podemos cocinar una pechuga de pavo rellena con verduras, un plato muy sano.

Cómo consumirlo y conservarlo

El pavo, además de consumirlo asado o la plancha, podemos tomarlo en forma de fiambre, lo que conocemos como jamón o pechuga de pavo.

El pavo se debe conservar en la nevera o en el congelador. Si está congelado debemos descongelarlo en la nevera o en el microondas, nunca a temperatura ambiente porque es una carne que se contamina fácilmente, por lo que además tenemos que procurar comer la carne perfectamente cocinada, nunca medio cruda.