Lacteos

Pros y contras de la mantequilla

Butter curl on a wooden spoon

La mantequilla es un alimento muy consumido en todo el mundo, pero debe tomarse con mucha moderación, ya que cuenta con beneficios pero también con efectos no tan saludables.

Beneficios de la mantequilla

La mantequilla es un lácteo y por lo tanto nos aporta nutrientes esenciales. Entre los más importantes destaca la vitamina D, fundamental para los huesos y la correcta absorción de calcio. Además, al tratarse de un producto graso, nos aporta vitaminas A y E, esenciales para el organismo.

En cuanto a los minerales, contiene sodio y yodo, que ayuda a regular el nivel de energía y el correcto funcionamiento de las células. La mantequilla se digiere muy bien si la tomamos cruda, pero no si la cocinamos, ya que además pierde muchas de sus propiedades.

En los niños su consumo es adecuado por las vitaminas que contiene. También se recomienda en personas que realizan grandes esfuerzos físicos y en quienes no toman carne o desean ganar peso.

La mantequilla suele consumirse más en zonas frías, ya que al ser rica en grasas produce una liberación de gran cantidad de energía, resistencia al frío y aumento de tejido adiposo.

La mantequilla se suele tomar con pan o como ingrediente en dulces y pasteles, aunque también para aderezar pastas, como los tortellini, y verduras.

Quiénes no deben tomar mantequilla

La mantequilla contiene un 70% de grasas saturadas y un nivel muy alto de colesterol, por lo que debemos consumirla ocasionalmente y siempre que no tengamos problemas de corazón o colesterol. Unos 100 gramos de mantequilla nos aporta más de 800 calorías, una cantidad muy alta que las personas a dieta o con problemas de peso deben evitar. Su gran aporte de colesterol crea depósitos en las paredes arteriales y venosas muy perjudiciales.

Tampoco deben consumir mantequilla quienes sufran de arteriosclerosis, hipertensión y las personas mayores.