Trastorno Alimenticios

Qué hacer para conocer y enfrentar la obesidad

Attractive pregnant woman

La obesidad representa -por decirlo de algún modo- el otro extremo del espectro de los llamados comúnmente trastornos de la alimentación. Una de las mejores formas de enfrentarla, es conocerla muy bien. Clásicamente, se trata de un problema de la mediana edad, pero su incidencia ha ido en aumento, incluso entre los niños pequeños, especialmente en el mundo desarrollado.

¿Qué dice la estadística?

Que la obesidad afecta a las mujeres más que los hombres y también a las clases sociales más bajas en relación a las de mayor poder adquisitivo. Se asocia con mayor tendencia a riesgos cardiovasculares por que favorece condiciones para desarrollar enfermedades del corazón, es decir: presión arterial alta, diabetes, e incluso los accidentes cerebro vasculares que son mucho más comunes en las personas con sobrepeso que en los de peso normal.

Otros puntos claves

La obesidad es más común donde la comida es abundante pero la proteína es cara y se puede señalar como particularmente propenso al sector de cualquier población cuya dieta es alta en alimentos procesados, ya que a menudo contienen muchas calorías “a” en la forma de grasa y azúcar.

Se cree que el reciente aumento de la obesidad está sin duda relacionado con las características sedentarias y de “ahorro” de movilidad de la vida moderna en el mundo desarrollado. Las personas usan coches para cortas distancias que podrían cubrir caminando, guían la aspiradora en lugar de fregar el suelo, y pasan mucho tiempo viendo la televisión. Así las cosas no es ningún misterio deducir que un estilo de vida sedentario hace que sea difícil perder peso.

¿Cómo comenzar a controlar el problema?

Muchas personas en el intento de controlar cualquier tendencia a ganar peso, hacen espacio deliberadamente  en sus vidas para hacer ejercicio, tal vez unirse a un gimnasio o jugar un juego enérgico con regularidad, lo cual es una medida muy efectiva.

Aunque el reto se concentra en cómo modificar tus patrones de conducta , el tema es que a muchas personas no les gusta hacer ejercicio. Los médicos que luchan con la obesidad de sus pacientes lo saben muy bien: a menudo es más difícil convencer a un paciente para hacer ejercicio que al seguir una dieta de adelgazamiento.

Comenzar actividad física por parte de una persona obesa o con sobrepeso, requiere un control médico previo que autorice en qué ritmo y medida debe realizarse.