Verduras

Qué sanas son las espinacas

Spinach

Las espinacas pertenecen a la familia de las Quenopodiáceas y son una de las verduras más nutritivas, por ello debemos tomarlas a  menudo e inculcar a los más pequeños su consumo para que se beneficien de sus propiedades nutritivas. El consumo de espinacas no fue popular hasta principios del siglo XX, época en la que la gente comenzó a apreciar sus beneficios en la dieta.

Propiedades beneficiosas de las espinacas

Las espinacas, al tratarse de una verdura de hoja verde, apenas contienen calorías y sí mucha agua y fibra que son imprescindibles en la dieta. Su contenido en hidratos de carbono y grasas es muy bajo, y, pese a que no poseen una cantidad muy elevada de proteínas, es una de las verduras más ricas en dicho nutriente.

Las espinacas nos aportan folatos y vitaminas A, B, C y E, algunas de ellas con acción antioxidante. También son ricas en hierro, calcio, magnesio, potasio, sodio y fósforo, minerales fundamentales para el organismo.

Consumo y conservación

Las espinacas pueden tener las hojas lisas o rizadas, aunque las lisas se consumen más. Su color es verde oscuro y brillante y su sabor, aunque un poco ácido, es delicioso. Las espinacas las podemos tomar en ensalada, cocidas, al horno, en crema o sopas, como relleno de canelones, croquetas o lasaña y mezcladas con piñones o queso.

Si queremos tomar espinacas frescas la mejor época es en otoño y primavera, por lo que ahora es el momento de poder adquirirlas. Mucha gente las compra congeladas, ya que es una de las verduras que mejor se conservan en el congelador.

Si las compramos frescas nos decantaremos por las que tengan un color verde, brillante y uniforme. Debemos fijarnos en que las hojas estén frescas y tiernas, descartando las que tengan manchas rojas o amarillas. En la nevera las podemos meter en una bolsa de plástico con agujeros durante unas dos semanas.