Consejos Terapéuticos

Radicales libres y alimentación

Nuestra preocupación por alimentarnos bien mucho tiene que ver -como es lógico suponer- con la salud, los buenos hábitos y porque nuestra familia (en especial nuestros hijos) crezcan sanos, fuertes y vigorosos. Pero es cierto también, que algo nos preocupa y mucho: mantenernos “jóvenes” o por lo menos, envejecer lo mejor posible.

En ese sentido, el hecho de que la “vejez” no nos tome desprevenidos y hayamos trabajado para que ésta sea una etapa de plenitud pasa por hacer foco en unos protagonistas muy particulares: los radicales libres.

Radicales libres

Los radicales libres provienen principalmente de nuestra dieta, pero también son factores de impacto el hecho de hacer ejercicio y vivir en un medio ambiente saludable y oxigenado ya que éstos -que son productos derivados de la utilización de oxígeno por las células- toman electrones de las mismas.

Antioxidantes

Los antioxidantes, tales como vitaminas C y E y beta-caroteno, son capaces de proporcionar los electrones faltantes, evitando daños a las células. Neutralizar y / o promover  la reducción de radicales libres produce un efecto positivo en su salud y contra el envejecimiento.

Los radicales libres también pueden estar implicados en las enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer, cataratas, hipertensión y muchos otros problemas inmunológicos. Una dieta rica en alimentos antioxidantes puede ayudar a protegerse de estas enfermedades que están asociadas con el envejecimiento.

Además de los antioxidantes, los  fitonutrientes-o nutrientes vegetales – también protegen tu cuerpo contra numerosas dolencias. Distintos  alimentos tienen fitonutrientes diferentes, por lo que se necesita una amplia variedad de frutas, verduras, granos, semillas y nueces para aportar lo necesario. Pescado y la leche baja en grasa también son excelentes aliados en este sentido.