Frutas

Sandía en verano, una fuente de salud

A los beneficios de comer sandía que comentamos en un post anterior, podemos sumar aún más razones para consumir, por lo menos, una porción cada día, especialmente ahora en verano.

Para empezar, la sandía puede aumentar tu energía. Se ha demostrado que una porción diaria de sandía eleva los niveles de energía hasta en un 23%. Esto se debe a la sandía contiene vitamina B6, que el organismo utiliza para sintetizar una sustancia llamada dopamina, cuyo efecto inmediato es -así de sencillo-  es hacernos sentir muy bien.

También contiene magnesio, que ayuda a la formación en nuestro cuerpo de un compuesto llamado trifosfato de adenosina. Al igual que una batería recargable, ésta funciona como combustible nucleótido promoviendo la  función celular de energía durante todo el día.

Pero hay más: las sandías pueden ayudar en la curación más rápida de   heridas y otros  problemas  a nivel de la piel. La fruta es empacada con citrulina, un aminoácido que el cuerpo convierte en arginina, quien a su vez es capaz de acelerar la producción de glóbulos blancos de la sangre quienes en los sitios de lesión, estimulan el crecimiento del tejido de la piel nueva. Los estudios han demostrado que estos procesos pueden ayudar a sanar la piel, 3 veces más rápido respecto a quienes no consumen sandía habitualmente.

Imagen: cultivar