Consejos Terapéuticos

Té helado

Two tall glasses of iced tea with lemon

¿Lo has probado alguna vez? No es una bebida tan difundida en Europa como lo es -por ejemplo- en norte américa, precisamente la mayoría de nosotros lo ha probado alguna vez en un viaje o cuando recibimos un huésped proveniente de esos lares.

Lo cierto es que el té helado es todo un fenómeno estadounidense, a tal punto que el 75 por ciento del té que se consume en los Estados Unidos es helado. Existen muchas recetas para prepararlo, y poco a poco se ha ido difundiendo en todo el mundo, especialmente la receta más clásica.

¿Es más saludable que el té caliente convencional?

En general, hay que admitir que el té caliente recién hecho es más saludable que el té helado, pero no dudes que puedes obtener muy buenos beneficios de salud del té helado,  siempre que utilices té de buena calidad y logres prepararlo adecuadamente.

¿Qué dicen los expertos?

El tema ha sido estudiado con seriedad y en profundidad. La revelación es que el té caliente, recién hecho, es más alto en polifenoles y responsable de los efectos protectores de la salud que provienen de los efectos antioxidantes del té.

Para obtener los mismos beneficios del té helado,  se recomienda enfriar el té elaborado caliente en el refrigerador, porque éste proceso no disminuye la disponibilidad de los polifenoles. Sin embargo, esto cambia si se añade hielo como método de enfriamiento.

 ¿Importa cómo se prepara?

Hay muchos métodos de preparación de té helado, y no todos ellos concluirán en la “retención” de todos  los beneficios para la salud del té original. El té helado se hace a menudo con más agua y menos bolsas de té (que es el caso cuando el té se elabora  con un saquito por cada taza de agua caliente).

Existe una forma muy curiosa de elaboración llamada “Té de Sol”, que se hace al agregar bolsas de té en agua durante varias horas en un recipiente de vidrio colocado en el sol pero, también, la cantidad de agua y el número de saquitos de té usadas puede variar sustancialmente.

En suma: el té helado es una de esas pequeñas soluciones usando el congelador, pero que son capaces de aportar muchos beneficios. Lo que importa es en definitiva la concentración de flavonoides (una clase de antioxidantes encontrados en el té): puede variar desde 202 hasta 847 microgramos por mililitro de té.