Consejos Terapéuticos

Tomar en serio lo que comemos

Are you eating healthy?

Nuestra relación con los alimentos que consumimos está cambiando y créeme que más rápidamente que nunca a lo largo de la historia. Pero me apresuro a señalar que mi enfoque (coincidente con el de autores especializados en el tema, como el estadounidense Mark Bittman entre otros) no es negativo sino todo lo contrario.

Algunos años atrás, escribíamos una y otra vez nuestra preocupación por la escasa conciencia de la mayoría de las personas acerca de qué comen, cuánto comen, cuándo comen y cómo lo hacen. Pero la tendencia está cambiando y hago mía la expresión del autor que mencionaba antes tomándola como título de los siguientes conceptos que voy a compartir…

“Estamos tomando la comida nuevamente en serio”

La época compleja comienza poco después de la Segunda guerra, digamos en la década de 1950 donde entre otras “explosiones” socio culturales comenzamos a presenciar el fenómeno de que una amplia mayoría de las jefas de familia dejan paulatinamente de cocinar, optando por nuevos y seductores productos pre procesados y /o por comprar comida hecha fuera de casa.

A ello, se sumó el hecho de que se come más y más, para desembocar finalmente en el fenómeno mundial de la comida rápida. El resultado de todo ese escenario no pudo ser más devastador: un aumento sin precedentes en los niveles de obesidad y una subida no desvinculados de los costos de atención de salud.

La lucha ha resultado

Las señales de advertencia se hicieron presentes aunque no fueron escuchadas en todo los países de la misma forma,  pero a lo largo del tiempo (aunque personalmente lamento que hayan tenido que pasar casi 50 años que han costado caros en términos de salud y vida…) las cosas se han consolidado en mejores resultados y en un retorno a la comida natural, procesada pero en casa y siempre cuidando de transitar por los ingredientes o métodos de cocción más sanos.

Como señalábamos en un post anterior, muchas personas en el mundo han comenzado a poner sus ojos en lo que se está llamando “comida de verdad” y -por ejemplo- tener claro que una cena mágica , también puede ser una cena sana.