Lacteos

Un yogur cada día

White yogurt

El yogur se ha convertido en las últimas décadas en un alimento básico en nuestro país, y no sólo para los niños, ya que todos deberíamos tomar al menos un yogur cada día para prevenir por ejemplo la osteoporosis. El yogur se obtiene de la combinación de leche fermentada y homogeneizada y  bacterias acidolácticas. En su elaboración la lactosa se transforma en ácido láctico, las proteínas de la leche se coagulan, y por último las moléculas de grasas y proteínas se convierten en compuestos como aminoácidos o ácidos grasos libres, más fáciles de digerir que la leche.

Cómo comer yogur

Si no tenemos problemas de peso o de azúcar podemos tomarlos acompañados de cereales y frutos secos, pero siempre con moderación. También son perfectos para tomarlos con fruta como fresas y plátanos, una forma de sustituir la nata con la que a veces comemos estos alimentos y que suman demasiadas calorías. Además con el yogur podemos preparar distintas salsas para acompañar las ensaladas y las carnes de una forma ligera y sana.

Propiedades

El yogur es sobre todo muy rico en calcio, fósforo y magnesio, y además se trata de un producto probiótico, ya que contiene microorganismos vivos muy beneficiosos para el organismo. Entre otros efectos importantes, el yogur nos ayuda a regenerar la flora intestinal, que muchas veces puede estar afectada por una alimentación inadecuada o por la acción de ciertos medicamentos como los antibióticos.

El yogur también nos aporta proteínas y vitaminas A y D, y no suele ser un producto demasiado calórico, por lo que es un tentempié perfecto para tomar algo de forma saludable cuando sintamos hambre a lo largo del día.

Dependiendo del tipo de yogur que elijamos nos aportará más o menos calorías, por lo que si queremos cuidar la línea nos decantaremos por los desnatados o bajos en grasas, ya que apenas aportan cincuenta calorías.